Descubrir nuestra conexion con el cosmos y reconocer el despertar de una nueva conciencia.

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2012, Descubriendo el camino hacia una nueva Tierra. Parte 1

 

Empezamos el 2010 con una serie de inesperados  eventos geológicos, algunos como el terremoto de Haití,  desgarradoramente trágico; que nos muestran la infinita capacidad destructiva de la naturaleza así como la abnegada y noble respuesta de la colectividad mundial unida en socorrer la isla caribeña. 

Hay que añadir que tan solo en este mes de Enero se vienen sucediendo una serie de movimientos sísmicos en algunos sitios menos esperados que otros, por otro lado como cada once años el sol reinicia su actividad con diversas manchas solares que interactúan con nuestro campo magnético produciendo vistosísimas auroras boleares.  En este punto y a tan solo 2 años de tan mencionado año 2012, cabe la pregunta… Esta nuestro planeta preparándose para algo?

Estamos cerca de cumplir la profecía bíblica sobre “El colapso del orden existente del mundo y el surgimiento de un nuevo cielo y una nueva Tierra”[1] .  Como menciona el maestro espiritual Eckhart Tolle en su maravilloso libro “Una Nueva Tierra, un despertar al propósito de su vida”, pág. 20 “Debemos comprender aquí que el cielo no es un lugar sino que se refiere al plano interior de la conciencia”.  Mensiona además : Siendo la tierra la manifestación externa de la forma, la cual es siempre un reflejo del interior; podemos concluir que la conciencia colectiva de la humanidad y la vida en nuestro planeta están íntimamente conectadas”.  Es decir que los cataclismos geográficos, cambios climáticos son los cambios externos que tienen que suceder para dar a luz una nueva tierra, puesto que simultáneamente se esta disolviendo la vieja conciencia y apareciendo una nueva conciencia también mencionada en la biblia como un “nuevo cielo”.

Sin deprimirnos con lo acontecido en el pasado ni obsesionarnos con lo que pueda suceder en el futuro, analicemos lo que las antiguas civilizaciones presagiaron respecto a nuestro tiempo.

Estamos viviendo cerca de el final de un ciclo?  La respuesta es no, no nos estamos aproximando al fin de todos los tiempos, simplemente el final de una era, la quinta según los mayas; que empezó en el año 3114 A.C. y terminara  en el año 2012 D.C.  Completando un ciclo de 5,125 años. 

Pero el fin de un ciclo implica asimismo el comienzo de otro, esto es lo que milenarias civilizaciones en el pasado señalaban como el Gran Ciclo.  Como lo supieron?  Cada 5,125 la tierra y nuestro sistema solar se ubican en un lugar específico en el Universo que marca dicho ciclo finalizando una era para empezar otra.

Nos queda claro que si dichas culturas han vivido para contarlo y la humanidad en si ha sobrevivido a dicho cambios geográficos y climáticos sin los conocimientos y la tecnología que nosotros poseemos, no hay razón para dudar de nuestro éxito frente a dicho reto.

EL CALENDARIO MAYA

La aparición de la civilización Maya constituye un enigma para los arqueólogos, no ha sido posible hasta ahora, explicarse de donde vinieron o como evolucionaron en un ambiente tan hostil para cualquier ser humano.  Aun así desarrollaron un calendario astronómico muy preciso, practicaron la escritura, la cerámica poli cromática, la escultura en relieve sobre sus paredes expresando un sofisticado estilo artístico expresado en conjunto en sus monumentos arquitectónicos  como los templos, pirámides, observatorios astronómicos. 

Pero sin lugar a dudas, el mayor logro de los mayas fue su sofisticado sistema de conteo del tiempo, el cual es utilizado hasta ahora por los nativos en sus tareas agrícolas.

Calendario de Conteo Largo: Consiste de un sistema que contabiliza periodos extremadamente largos de tiempo. Esta compuesto de 5 bloques o sub-calendarios  que cuentan de manera regresiva, por ejemplo: 13.0.0.0.0.

Baktun: El primero empezando por la izquierda, cada unidad representa 144,000 días.

Katun: El siguiente hacia la derecha, cada unidad representa 7,200 días.

Tun: El siguiente en el cronometro maya, cada unidad representa 360 días.

Uinal: cada unidad representa 20 días.

Kin: representa 1 día.

Si tomamos la fecha anterior de 13.0.0.0.0. (13 ciclos baktun y 0 ciclos para el resto) y la trasladamos a nuestro sistema nos indica el 21 de Diciembre de 2012, como el fin de esta Quinta era, y el inicio de un nuevo conteo.

Calendario Sagrado:

Mas que un conteo de días entre luna llena y luna nueva, los Mayas pudieron seguir ciclos cósmicos en el transcurso del tiempo basados en eventos celestiales ocurridos en aquellos tiempos, pronosticaron el movimiento de la tierra y todo el sistema solar alrededor de la Vía Láctea.

La clave Maya para este logro es el calendario Sagrado o TZOLKIN, basado en la cuenta de 260 días, podríamos llamarlo el cronometro galáctico, el cual junto con otro calendario de 365 días conocido como el año vago funcionan a la par como el mecanismo de ruedas dentadas de los relojes de catedral por ejemplo, dichas ruedas giraban continuamente hasta que llegaran a coincidir en un día muy especial en el que se marcaba el fin de un ciclo de 52 años el cual era parte de otro ciclo mucho mas largo conocido como el Gran Ciclo.

Cuando empezó este ultimo Gran Ciclo Maya?

No fue sino hasta comienzos del siglo XX cuando los gráficos tallados en los monumentos mayas hace mas de 2000 años, fueron descifrados por los arqueólogos:  Joseph T. Goodman (1905) y mas adelante confirmado por Juan Martínez Hernández (1926) y el arqueólogo ingles Eric S. Thompson(1935).  Por esta razón se le llama Correlación GMT (Goodman, Martinez, Thompson) a la fecha:

0.0.0.0.0.                          11 de Agosto 3,114 A.C.

Según el investigador Gregg Braden en su libro Fractal Time nos dice: “Al mismo tiempo del inicio del gran ciclo Maya, aparecieron en Egipto los primeros jeroglíficos, ese día también marca para el mundo científico el inicio de nuestra historia.

El alineamiento galáctico:

Podemos decir que los mayas no solo se dedicaban a contar día tras día pudieron pronosticar diversos eventos celestiales.  De acuerdo a los estudios de John Major Jenkins, al final de este ciclo nuestro planeta en conjunto con el Sol y todo el Sistema Solar se están moviendo hacia un alineamiento con el centro de la galaxia, o mejor dicho se alinearan con el ecuador de la Vía Láctea, este evento astronómico es de gran importancia puesto que ocurre aproximadamente cada 26,000 años.

Desde la perspectiva cosmológica y mitológica maya, la conciencia y el despertar humano progresan a lo largo de diferentes estados de crecimiento cubriendo un vastísimo periodo de tiempo al compas del paso de los ciclos.  Con cada ciclo tenemos la oportunidad de ir más allá del pensamiento y la mente que nos limita y provocan destrucción, hasta encontrar ese estado dimensional de calma, paz eterna y espiritualidad verdadera al que llamamos Conciencia.  Este crecimiento es alcanzado mediante ciclos que ocurren dentro de otros ciclos a manera de periodos de gestación.

Jenkins describe elocuentemente esta idea de ciclos de vida humana dentro de ciclos cósmicos espirituales:” El calendario Tzolkin de 260 días esta basado justamente en el periodo de gestación embriogenetica humana de 260 días, y en un nivel macro, el periodo tzolkin simboliza o estructura el periodo de 26,000 llamado la procesión del zodiaco, o quizá podríamos llamarlo el periodo de la embriogénesis espiritual humana”.

Según G. Braden en su reciente libro Fractal Time, la ciencia moderna[2] reconoce que este alineamiento está sucediendo, y se completaría en el 2012.

MITOLOGIA HOPI

De acuerdo con la tradición hopi, la historia de la humanidad está dividida en períodos que ellos denominan “mundos”, los cuales están separados entre sí por terribles catástrofes naturales: el primer mundo sucumbió por el fuego, el segundo por el hielo y el tercero por el agua. Nuestro actual mundo, que es el cuarto según sus profecías, está tocando a su fin, y dará paso a un nuevo mundo en un futuro no muy lejano. En total, la humanidad deberá recorrer siete periodos.

Los indios hopis afirman que sus antepasados fueron visitados por seres procedentes de las estrellas que se desplazaban en escudos volantes o pájaros tronantes y dominaban el arte de cortar y transportar enormes bloques de piedra, así como de construir túneles e instalaciones subterráneas. Estos salvadores eran los “katchinas”, que significa “sabios, ilustres y respetados”.

Los katchinas lograron poner a salvo a su pueblo de uno de estos cataclismos, y de ellos aprendieron a observar las estrellas, cortar raíces, aplicar leyes y una larga lista más de actividades. Se multiplicaron como pueblo, y de ellos surgieron nuevos clanes y naciones que se extendieron por toda América.

Los katchinas ayudaron a los elegidos a trasladarse a nuevas tierras. Este hecho marcó el fin del tercer mundo y el comienzo del cuarto. La población, de acuerdo con el recuerdo tradicional de los hopis, llegó a la nueva tierra por caminos diferentes: los seleccionados para recorrerla, inspeccionarla y prepararla, fueron llevados allí por aire, a bordo de los escudos de los katchinas. El gran resto de la población tuvo que salvar la enorme distancia a bordo de barcas.

Es preciso aclarar que, desde el primer mundo, los humanos estaban en contacto con los katchinas. Se trataba de seres visibles, de apariencia humana, que nunca fueron tomados por dioses sino solamente como seres con conocimientos y potencial superiores a los del ser humano. Eran capaces de trasladarse por el aire a grandes velocidades, y de aterrizar en cualquier lugar. Dado que se trataba de seres corpóreos, precisaban para estos desplazamientos unos artefactos voladores que recibían diversos nombres.

Hoy en día los katchinas ya no existen en la tierra. Un día los katchinas les dejaron, regresaron a las estrellas y los pueblos olvidaron las enseñanzas de sus maestros. Los hopis, como fieles seguidores de las tradiciones de sus ancestros, continúan esperando el regreso de sus maestros para cuando termine el mundo actual.

A la espera de este ansiado regreso, los hopis han venido fabricando rigurosamente con el mismo diseño, generación tras generación, unas máscaras y muñecos que al igual que sus maestros llaman katchinas. Estos muñecos portan extrañas indumentarias y cascos, así como representaciones de animales con una fuerte connotación simbólica, para resaltar el carácter individual de los verdaderos katchinas o maestros a quienes representan. También estos muñecos son la forma idónea de que los niños jueguen, no se asusten y reconozcan a los katchinas cuando estos regresen de nuevo.

Según los hopis, las primeras señales proféticas para que esto suceda ya están apareciendo.

Aunque los relatos de los hopis no sean científicos, la forma como terminan cada periodo en sus relatos están muy cerca de lo que la ciencia actual ha descubierto.  En efecto, el estudio de sedimentos oceánicos y las investigaciones llevadas a cabo en la corteza polar confirman que el planeta ha pasado por ciclos históricos que incluyen fuego, hielo y agua así como periodos de recuperación.  De hecho hubo un periodo de intensa actividad sísmica y volcánica hace 20,000 años; la era glacial tuvo su pico hace 11,000 años y se calcula que el diluvio bíblico ocurrió hace 4 o 5 mil años.

Lo más importante es notar que también los hopis como otras culturas milenarias fueron muy exactos en describir el pasado, por lo que no debemos pasar por alto lo que pronostican para el futuro.

El zodiaco Dendera:

Hasta ahora hemos visto como los antiguos astrónomos del pasado utilizaron símbolos esculpidos en piedra para describir los ciclos del zodiaco y los periodos largos del mundo.  Uno de estos artefactos arqueológicos es el Calendario Dendera.   es un conocido bajorrelieve del Antiguo Egipto esculpido en el techo de la pronaos (o pórtico) de una cámara dedicada a Osiris en el templo de Hathor de Dendera, en Egipto. Está expuesto en el Museo del Louvre de París.

En alto relieve y con perfecto detalle, este antiguo mapa celestial contiene toda la información necesaria para calcular el viaje de nuestro planeta desde un signo zodiacal hasta el siguiente a lo largo de una travesía muy extensa en el espacio conocida como la procesión del zodiaco, ciclo que dura 25,625 años.

Aun cuando existen controversias respecto al entendimiento que pudieron tener las civilizaciones milenarias sobre la travesía de los signos en el firmamento, no hay duda que los escultores egipcios sabían perfectamente lo que estaban describiendo.

 

Replica del Zodiaco de Dendera

 

Retomando lo que menciona  Gregg Braden en su libro “Fractal Time”, “el zodiaco de Dendera era mucho más que un grafico bidimensional de los conocidos signos zodiacales.  Desde las imágenes del centro del disco que representan las estrellas polares, las cuales cambian cada 15,000 años (Thuban, la estrella polar vigente durante el éxodo hebreo fuera de Egipto; Polaris, nuestra estrella polar vigente; y Vega, la estrella polar que regirá durante la próxima nueva era), hasta el alineamiento de las constelaciones de Sagitario y Escorpio, las cuales muestran la dirección hacia el centro de nuestra galaxia.  Estaba claro que los diseñadores de este artefacto excepcional podrían haber rastreado el movimiento de nuestro planeta a través de las estrellas.

Por si hubiera alguna duda respecto a la exactitud del zodiaco Dendera, desaparecen rápidamente cuando reconocí el intencional alineamiento del templo con la estrella más brillante en el firmamento, Sirius. En los jeroglíficos egipcios este cuerpo celeste es asociado con Horus, una de las formas del dios egipcio de la luz.  En el calendario de Dendera podemos ver a      Horus retratado en 2 lugares: Encaramado sobre un atado de papiros hacia la parte inferior marcando prácticamente el sur del calendario, y también un poco mas arriba hacia la izquierda al lado del signo de cáncer, que es donde el Sol habría despuntado e iluminado el cielo durante el solsticio de verano cuando el templo fue construido.

Es esta significativa exactitud del calendario lo que genera un misterio respecto a nuestra era actual respecto a la manera como pinta el paso de una era a otra.  Como podemos ver en el grafico anterior, los signos zodiacales están distribuidos de manera uniforme y muy cerca uno de otros de manera que ningún grafico puede caber entre ellos, excepto en el caso de los signos que rigen estos últimos 2,000 años, Piscis y el signo hacia el que estamos transitando, Acuario.  Podemos apreciar un desmesurado espacio entre los signos de Piscis y Acuario a tal punto que es conocido como “la anomalía” o “la discontinuidad” entre estos signos.  Lo que hace mas interesante es que precisamente en este espacio “libre” se encuentra dibujado un signo muy particular conocido como el “Cuadrado de Pegasus”.  Tradicionalmente este símbolo esta asociado con un artefacto real conocido por que contiene lo que denominan “Los programas del destino”.

De que manera estos programas pueden estar relacionados con nuestra experiencia y el próximo cambio de una era a otra?. Que es lo que este curioso espacio dejado adrede entre nuestra era y la nueva era que se avecina puede estar diciéndonos?  Mientras los expertos siguen debatiendo al respecto, nos queda claro que quienes lo construyeron ya sea en el templo o fuera de el, conocían perfectamente el viaje de nuestro planeta a través del universo y nos mostraron que esperar del gran cambio de una era mundial a otra nueva era.

LOS VEDAS

Son escritos tradicionales de la literatura Hindú en donde se mencionan las diferentes eras por las que atraviesa el mundo.  Aun cuando dichas historias se transmitieron verbalmente hace miles de años, se sabe que los textos fueron escritos alrededor del año 1,500 A.C.

Los vedas describen periodos de tiempo tan vastos que retarían nuestra noción moderna de ver el pasado.  Se dividen en los siguientes libros: El Rigveda, el Samaveda, el Yajurveda y el Athanvaveda.

En ellos encontraremos las primeras referencias de cómo el universo es periódicamente creado, destruido y recreado a lo largo de larguísimos lapsos de tiempo llamados los ciclos yugas o simplemente Yugas.

En sus estudios sobre la cosmología védica, el matemático Richard L. Thompson reconoce que existe controversia  respecto a la historia del sistema yuga, sin embargo en la India existe la tendencia a considerar como reales dichas historias y que han estado sucediendo por millones de años.

Los ciclos védicos de creación y destrucción están basados en la repetición de una serie de 4 yugas, cada uno compuesto de diversas cantidades de tiempo.

Se determinan multiplicando el ciclo más corto por la formula 1:2:3:4

Es decir el primer yuga Kali que dura 1,200 años se multiplica por 1 y asi obtenemos el primer valor de la serie.

El Dvapara es el segundo y se obtiene multiplicando 1,200 por 2 es decir 2,400 años de duración.

De  la misma forma obtenemos Treta yuga 3,600 y Satya yuga 4,800 años respectivamente.

TIEMPO DIVINO o TIEMPO HUMANO:

Hasta aquí es muy interesante todo lo anterior pero la controversia empieza cuando los yugas son identificados con años divinos. La opinión de los expertos esta dividida respecto a este tema.  Thompson resume esta incógnita cuando se pregunta: Podría ser que los ciclos humanos y divinos de 12,000 años son intencionalmente indicados en los yugas de manera que – uno representa eventos en una escala cósmica y el otro- reflejando la reciente  presencia del ser humano y su comportamiento sobre el planeta?

Esta posibilidad no deja de ser fascinante si tenemos en cuenta lo que los científicos actuales nos dicen sobre el universo y el paso del tiempo. Aparentemente el universo transcurre dentro de ciclos incorporados dentro otros ciclos que continuamente se van desarrollando dentro de otros ciclos en una repetición infinita de eventos, que matemáticamente se conocen como Fractales.

Quizá esta interpretación pueda ser descrita mejor en el axioma universal conocido como Principio de Correspondencia que dice: “Como arriba es abajo,  como abajo es arriba”.

Aun cuando los estudiosos védicos no se ponen de acuerdo con la longitud de un año divino si se sabe que 4 yugas tradicionales equivalen a un año divino, es decir 12,000 años divinos son   igual a: 

4,320,000,000 años terrenales; no es pura coincidencia que este numero este tan cerca de la cifra científica que estima la edad de nuestro planeta en 4,500,000,000 años.

De acuerdo a las interpretaciones tradicionales el Satya Yuga es considerado como la ultima era dorada de la luz, caracterizada por ser una era de paz, sabiduría y muy alta iluminación. El promedio de vida era casi sin límites.

El siguiente periodo el Treta Yuga, o la era de plata, se caracterizó por una era de gran virtud, con quizá un 25% menos de iluminación, es por esto que la esperanza de vida decrece hasta un máximo de 10,000 años.

El tercer ciclo es el Dvapara Yuga, o la era de bronce.  Hasta este punto la iluminación en el planeta decreció hasta el 50% es decir la humanidad se dividió entre “la virtud y el pecado” nuevamente la esperanza de vida decreció hasta 1,000 años!!!

Sin importar cuan largos sean los yugas,  el cuarto periodo es siempre el mas corto.  Esto es bueno para nosotros puesto que vivimos actualmente el Kali yuga, conocido como la era de hierro o la era oscura. Desgraciadamente es el periodo de mayor oscuridad en la conciencia humana, se dice que el 75% de los seres humanos han perdido la iluminación es también el periodo de menor esperanza de vida, de 100 a 120 años.  Los puranas describen lo que debemos esperar acerca de este periodo, y lo más interesante es que podemos encontrar algunas coincidencias en este mundo moderno.

  • La aparición de dictadores irracionales y drásticos.
  • Tiempo en que la gente se hace adicta a las drogas y el alcohol.
  • Periodo donde la hambruna y las guerras son muy comunes.
  • Periodo en el que los más desfavorecidos son presa fácil de la violencia.

Como podemos ver algunas características de este periodo son muy parecidas a nuestros tiempos, es sabido también que este periodo empezó el 18 de Febrero del 3,102 A.C. En este día la mitología Hindú establece que el dios Lord Krishna dejó la tierra.

Por otro lado las tradiciones Védicas también describen un sub ciclo caracterizado por una extensa devoción denominado bhakti que empezó alrededor del 1898 y se extiende muchísimo mas tarde que la fecha maya del 2012,  por lo que podemos concluir que los vedas nos advierten de la necesidad de lograr un cambio en la Conciencia colectiva de manera de sobrellevar los momentos difíciles del cambio de era.

Como conclusión hasta este punto  podemos decir que tanto los Vedas como los mayas coinciden en que la historia del mundo se divide en 4 ciclos largos, y que estamos en las finales de uno de esos ciclos.

CUADRO COMPARATIVO DE LAS ERAS MUNDIALES

TRADICION NUMERO DE ERAS NOMBRE DE LAS ERAS COMO TERMINAN
HOPI 4 Mundos Cataclismo
Antigua India 4 Yugas Cataclismo
Azteca 5 Mundos Cataclismo
Maya 5 Gran Ciclos Cataclismo

 


[1] Revelaciones 21,1 e Isaias 65,17

[2] Dr. E.C.Krupp director del observatorio Griffith, L.A.

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